Estados Unidos ha comenzado a contar los votos de unas elecciones que pueden cambiar el rumbo de la segunda presidencia de Donald Trump. Los primeros colegios electorales han cerrado este martes en Indiana y Kentucky, dando comienzo a una larga noche en la que el control del Congreso está en juego y en la que los primeros datos apuntan a una participación superior a la registrada hace cuatro años.