"¿Viajas con algún familiar?". La pregunta forma parte de la rutina de los equipos de Cruz Roja que atienden a las personas migrantes cuando pisan tierra. Nombre, edad, nacionalidad y poco más. Si entre los recién llegados viajan parientes, los voluntarios tratan de identificarlos para mantenerlos juntos. Este jueves, sin embargo, en el muelle de Arguineguín, aquella pregunta aparentemente rutinaria empezó a dibujar la magnitud de la tragedia. "Me falta una persona", respondía uno. "A mí me faltan cuatro", advertía otro. "Ahí salta la alarma y dices: aquí faltan muchas personas", relata José Antonio Rodríguez Verona, miembro del Equipo de Primera Respuesta de Emergencia para la Población Inmigrante que participó en el dispositivo desplegado en el muelle.
Cruz Roja relata las horas más duras tras la llegada del cayuco: "Aquí faltan muchas personas"