El Parc Sanitari Sant Joan de Déu ha puesto en funcionamiento este mes de octubre de 2026 en Vilanova i la Geltrú el primer Centro Integral de Salud Mental de Cataluña. La nueva instalación ha reunido en un mismo inmueble a diversos dispositivos de salud mental comunitaria. De este modo, el Departamento de Salud de la Generalitat ha destacado que la apertura se ha realizado "con el objetivo de avanzar hacia un modelo de atención más integrado, coordinado y centrado en las necesidades de las personas". El nuevo inmueble se encuentra ubicado junto al Hospital Sant Antoni Abat y dispone de un total de cuatro plantas. En sus instalaciones han quedado integrados el Centro de Salud Mental de Adultos (CSMA) y el Servicio de Rehabilitación Comunitaria (SRC). Asimismo, la infraestructura acoge el Centro de Salud Mental Infantil y Juvenil (CSMIJ), el Centro de Atención y Seguimiento a las Drogodependencias (CASD) y los Hospitals de Día tanto para adultos como para la población infantil y juvenil. La propiedad del edificio corresponde al Parc Sanitari Sant Joan de Déu, entidad que ha asumido la gestión directa de los servicios dirigidos a la población adulta y a la rehabilitación comunitaria. Por su parte, la atención a la salud mental infantil y juvenil se ofrece a través del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona, institución encargada de prestar el servicio especializado a niños y jóvenes. En cuanto a la asistencia por adicciones, el seguimiento en el Centro de Atención y Seguimiento a las Drogodependencias corre a cargo de la Fundación Hospitalarias de Martorell. Desde el Departamento de Salud se ha resaltado que la importancia del nuevo equipamiento va más allá de unificar diferentes áreas de asistencia en una sola sede. La administración autonómica ha señalado que el edificio se ha diseñado específicamente para "formar parte del proceso de atención y cura" de los usuarios. Por este motivo, la construcción ha seguido criteris de humanización, accesibilidad, sostenibilidad y eficiencia energética. Las dependencias interiores han incorporado espacios ideados para favorecer el bienestar, la recuperación y la participación activa de todas las personas atendidas. En la misma línea, la estructura arquitectónica busca crear un entorno "acogedor y alejado de la imagen tradicionalmente asociada a los centros de salud mental". Con la implantación de este nuevo concepto espacial y asistencial, el Departamento de Salud ha apuntado que se persigue una doble meta sanitaria y social. Por un lado, las autoridades han indicado que se pretende contribuir de forma directa a normalizar la atención de la salud mental entre toda la población. Por otro lado, la entrada en servicio del centro busca combatir el estigma que históricamente ha estado vinculado a este tipo de patologías.