La minería metálica vive un momento de madurez en Andalucía. Según los datos de la patronal Aminer, las compañías de este sector -tanto las operadoras como el tejido auxiliar- generan un valor añadido bruto de 1.100 millones de euros anuales y más de 13.000 empleos. En este momento el escenario se divide en tres horizontes . En primer lugar, el de las compañías que están a pleno rendimiento y siguen investigando recursos para su crecimiento futuro (Sandfire Matsa y Atalaya); le siguen los dos proyectos que ya tienen todos los permisos para movilizar una inversión conjunta que supera los 1.200 millones (Cobre Las Cruces y Minera Los Frailes). Y en el tercer escenario están las empresas que lideran procesos de exploración y análisis para convertirse en las explotaciones del futuro (como Pan Global y Tharsis). Junto a ellos, orbitan otras iniciativas singulares por su alto componente en innovación (como Lain Tech); por su incidencia en áreas como la economía singular (Maprise); o bien por tratarse de inversiones que diversifican en materias primas y áreas geográficas (caso de Elementos y su intención de extraer estaño en Fuente Obejuna).Globalmente es están moviendo más de 3.000 millones de euros de inversión en Andalucía al calor del «superciclo de los metales» , que se explica por la electrificación de la economía, las energías renovables, los centros de datos, las redes eléctricas y la fabricación de baterías. Este proceso genera una creciente demanda de cobre, el zinc, el plomo, la plata o el estaño, que eleva el atractivo de los proyectos mineros europeos.Ubicación onubenseLa ruta de la madurez minera en Andalucía comienza en las instalaciones de Sandfire Matsa, en las inmediaciones de la localidad onubense de Aguas Teñidas. Ahí está el centro de procesamiento de un complejo con tres minas (Aguas Teñidas, Magdalena y Sotiel) que se explotan a través de una moderna red de 254 kilómetros de galerías subterráneas. Este complejo procesa 4,5 millones de toneladas de mineral, que generan en torno a 500.000 toneladas de concentrado (con un valor equivalente de 94.000 toneladas de cobre). Desde este moderno complejo (que inició sus operaciones en 2009) se siguen invirtiendo cada año en la exploración de nuevos recursos para ampliar el radio de actividad y elevar la vida útil de las explotaciones. A 38 kilómetros al sureste de Aguas Teñidas se encuentra el otro gran complejo industrial de la minería metálica andaluza. Se trata de Atalaya Minning, compañía con sede social en Sevilla que capitaliza en la Bolsa de Londres, con unos ingresos que rozan los 500 millones de euros. Esta firma opera las distintas minas a cielo abierto del entorno de Riotinto (Cerro Colorado, San Dionisio y San Antonio), tiene en fase de desarrollo Masa Valverde y Touro (en Galicia), y está investigando nuevas áreas como Ossa Morena. La compañía -participada por el gigante Trafigura o la firma española Cobas Asset Management- produjo 51.139 toneladas de cobre el pasado año.Hay que seguir recorriendo la faja pirítica en dirección suroeste para llegar a las dos iniciativas que ya están moviendo una inversión superior a los 1.000 millones de euros. En primer lugar, Minera Los Frailes -filial de Grupo México- lidera en Aznalcóllar una inversión de 450 millones de euros que ya está en marcha. La compañía ya está en fase final de contratación de la planta de tratamiento de mineral y las labores de preparación subterráneas, y ya está desarrollando la estación de tratamiento de agua de última generación (adjudicada a Aqualia Industrial). La iniciativa ha entrado así en la fase de inicio de operaciones, centrada en el desarrollo de las infraestructuras industriales y auxiliares necesarias para comenzar la producción en 2029 (el proyecto generará más de 1.000 empleos hasta esa fecha).Y a apenas trece kilómetros está el complejo minero-metalúrgico de Cobre Las Cruces en Gerena (que ya produjo cátodos de cobre de alta pureza entre 2009 y 2023). La toma de control de esta compañía por parte de Resource Capital Fund activa una inversión de 800 millones de euros en una explotación subterránea que alimentará una planta polimetálica para producir cobre, zinc, plomo y plata, y que ha sido declarado estratégico por parte de la UE. Este eje de explotaciones intensivas en actividad e inversiones se complementa con otros proyectos de futuro. Junto a Aznalcóllar está el caso de Pan Global -firma en la que ha entrado recientemente en el capital la minera peruana Alpayana- y que ya ha invertido más de 30 millones de euros en labores de exploración. Junto a ello, Tharsis Mining, propiedad de Magtel -ubicada en el entorno de Puebla de Guzman- ya ha solicitado la autorización ambiental a la Junta de Andalucía para la apertura de este complejo (tras un intenso periodo de investigación). Emerita Rosurces (con Iberian Welt Belt) y Denarius (Aguablanca) completan el mapa de iniciativas.Planta de tratamiento de metales preciososLa empresa Materias Primas Secundarias SA (Maprise) desarrolla una planta de tratamiento para recuperar metales preciosos (especialmente oro y plata) y concentrados de hierro a partir residuos de antiguas actividades mineras en la zona de Tharsis, con una inversión de 60 millones de euros. Además de oro y plata, este «proyecto de remediación ambiental» que se ubicará en la zona de las pilas de lixiviación de la finca La Tiesa prevé recuperar también cobre, plomo, zinc y manganeso. Se trata de un proyecto de economía circular que permite la restauración de un espacio natural afectado por la minería histórica.En estos años se han creado compañías innovadoras como Lain Tech, liderada por Eva Laín, creadora de la tecnología E-LIX, un método sostenible para la obtención de metales valiosos a partir del mineral como producto final a pie de mina, en lugar de limitarse a producir concentrados. De este modo, no hay que enviarlo a fundiciones, que habitualmente están en Asia. La compañía lleva ya dos años en operación a escala industrial con Atalaya.
Así es el mapa de los 3.000 millones de inversión en materias primas en Andalucía