Frustrado por un gol anulado a Sergio en el inicio, el Eibar tuvo que resignarse a defender el cuarto empate de la campaña fuera que le salva de caer a plazas de descenso
Al menos se evitó volver al pozo
Frustrado por un gol anulado a Sergio en el inicio, el Eibar tuvo que resignarse a defender el cuarto empate de la campaña fuera que le salva de caer a plazas de descenso