Hablar de las altas temperaturas en el mes más caluroso es inevitable. Ni siquiera hay refugio en el Cantábrico para estos días que achicharran el espíritu y evaporan el pensamiento.
Hablar de las altas temperaturas en el mes más caluroso es inevitable. Ni siquiera hay refugio en el Cantábrico para estos días que achicharran el espíritu y evaporan el pensamiento.